viernes, 25 de diciembre de 2009

LA GRATITUD




Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos. Y no deja de haber algo de cierto en ello. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Ya nuestras abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".
Para algunos es muy fácil dar las "gracias" por los pequeños servicios cotidianos que recibimos, el desayuno, ropa limpia, la oficina aseada... Pero no siempre es así.
Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

La gratitud no significa "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.
La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo.

Te invito a que expreses frecuentemente tu agradecimiento hacia aquéllas personas que te brindan su ayuda con una sencilla frase…

¿Es el amor un sentimiento que hace palpitar el corazón, un cosquilleo emocional? ¿O se trata de algo más profundo, más constante, más firme y más seguro?
El amor puede adoptar muchas formas. Tiene muchas caras. Va acompañado de muchos sentimientos y al mismo tiempo de muchas obligaciones.
Poder ser pasional o estable. Las emociones van y vienen, como las ondas del mar. En cambio, el amor verdadero, Mi amor, es más inconmovible, inmutable e imperecedero que las montañas, PERO LLENO DE TODAS MIS VERDADES

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